Isópodo Payaso
Nominal- Grupo
- Isópodos
- Disponibilidad
- Agotado
- Formato
- Paquete de 6 ejemplares
Ficha de cuidados
Descripción general
Míralo desde arriba y el patrón debería sonarte: cuerpo oscuro, tres hileras de manchas claras y una falda naranja rojiza en el borde. Es prácticamente la librea de la viuda negra mediterránea, que comparte la misma costa adriática. Se interpreta como mimetismo, un animal inofensivo tomando prestados los colores de advertencia de algo que sí puede hacer daño; es una hipótesis razonable más que un hecho probado, pero verlos juntos convence.
Sea cual sea el motivo, el resultado es uno de los isópodos más bonitos que se pueden mantener y de los pocos que se comportan como animal de exhibición en lugar de esconderse en cuanto levantas una corteza. Nuestra línea es la forma Montenegro, la más difundida; existen también variantes de Dubrovnik, Croacia y Bosnia que cambian en cuánto rojo cargan y si la hilera central sale blanca o amarilla.
Hábitat y comportamiento
Aquí se pierden la mayoría de las colonias: es una especie mediterránea de terreno calizo seco, no un tropical. En un bote caliente y húmedo tipo Cubaris sufre.
Terrario bien ventilado y mayormente seco (30-50 % de humedad), con una sola esquina húmeda que puedan visitar. Rocía esa esquina, no todo el terrario. Sustrato nutritivo tipo suelo de bosque de 5 a 7 cm, suficiente para que se entierren a mudar, cubierto de hojarasca seca. Dales corcho, trozos de corteza o lajas apiladas: buscan grietas por instinto. Las hojas de magnolia funcionan muy bien porque aguantan meses.
Con 21 a 27 °C, la temperatura de una habitación normal les basta todo el año. Fuera del sol directo y lejos de fuentes de calor. Llegan a 18 mm y se enrollan en una bola perfecta, sin huecos.
Alimentación
La hojarasca y la madera dura en descomposición hacen casi todo el trabajo. Complementa con verdura ocasional y proteína (hojuelas de pescado o camarón seco) cada una o dos semanas. No abuses de la comida húmeda y retira lo que no terminen en un día.
El calcio pesa más en esta especie que en la mayoría: evolucionó sobre roca caliza y lo aprovecha. Deja hueso de sepia permanente en lugar de darlo de vez en cuando; se nota en la calidad de las mudas y en la fuerza del naranja del borde.
Notas de esta especie
Crían de forma constante, no explosiva: las camadas son modestas y la colonia se construye en meses, no en semanas. Lo que más acelera el proceso es acertar con la ventilación y el gradiente de humedad; ni empapado ni completamente seco.
Es una buena segunda o tercera especie más que una primera, porque el montaje seco es una disciplina distinta de la del bote húmedo con el que casi todos empiezan. Si ya llevas mediterráneos como el isópodo cebra, entra sin cambiar nada.


