Isópodo Cebra 'Chocolate'
- Grupo
- Isópodos
- Disponibilidad
- Agotado
- Formato
- Ejemplar individual
Ficha de cuidados
Descripción general
El mismo cebra de siempre, pero con las rayas oscuras en café cálido en lugar de negro: desde cocoa con leche hasta cacao muy oscuro, sobre la misma base crema. El resultado se reconoce al instante como cebra, con un aire más suave, más natural y un poco «vintage».
Mide alrededor de 13 a 16 mm y conserva íntegros los cuidados fáciles del maculatum: es de los Armadillidium más resistentes y perdonadores que hay, así que es un morph distintivo sin subir un ápice la dificultad. Pide un poco más de humedad que el cebra estándar, siempre con gradiente.
Es activo de día y nada tímido, sobre todo cuando la colonia crece, así que se deja ver en lugar de esconderse. Cría muy bien y los subadultos suelen empezar antes de alcanzar el tamaño final. El café se define con las mudas: los juveniles llegan más pálidos y una colonia asentada muestra un abanico bonito de tonos. Criado en línea pura sale fiel: toda la descendencia con rayas de chocolate.
Hábitat y comportamiento
Lo único que hay que acertar, y es justo lo que más se falla: el cebra prefiere el lado seco. Como especie mediterránea quiere buena ventilación y un terrario moderado, nunca empapado, mucho más cerca de lo que disfruta un Armadillidium vulgare que del aire húmedo y quieto que pide un Cubaris de cueva.
Trabaja con un gradiente: mantén más o menos un tercio del terrario húmedo con musgo sphagnum y hojarasca mojada, y deja el resto seco y aireado para que la colonia elija. Rocía solo esa zona, no todo el terrario. La temperatura de una habitación normal les sirve todo el año; evita los extremos sostenidos de frío o calor.
Dales de 5 a 8 cm de sustrato para excavar, con tierra orgánica sin tratar, tierra fermentada y madera dura bien podrida; evita la fibra de coco como base, porque es inerte y el sustrato de un cebra debería alimentarlo, no solo retener agua. Encima, hojarasca abundante de encino o roble, corcho y musgo, que además de refugio les sirve de botana. Hueso de sepia o caliza triturada siempre presentes para las mudas.
Alimentación
Detritívoros que viven de la hojarasca y la madera en descomposición; repón conforme se consuman y no dejes que falten.
Verdura una o dos veces por semana (zanahoria, calabacita, camote, calabaza, pepino), fruta ocasional en poca cantidad y proteína una vez por semana (hojuelas de pescado, camarón seco o dafnia), que le cae muy bien a las hembras en cría. Calcio permanente y en varios puntos del terrario. Retira lo fresco que no se coman en 24 a 48 horas para que no enmohezca.
Una advertencia honesta para quien arma terrarios plantados: el cebra mordisquea musgo vivo y plantas tiernas. Va mucho mejor en un montaje de hojarasca o con plantas resistentes que en una vitrina delicada llena de musgo.
Notas de esta especie
Pocos isópodos son más fáciles de reproducir. Dale a un grupo sano un terrario estable y bien alimentado y se encargan solos: la colonia se vuelve autosuficiente sin que intervengas. Empieza con diez o más para tener buena mezcla y deja que los números suban. Van al ritmo constante de los Armadillidium, no al estilo explosivo de un Porcellio, así que dale un par de meses a un grupo nuevo antes de esperar mucho.
Si nunca has tenido isópodos, empieza aquí: es tolerante, vistoso y barato, y te enseña lo básico con mucho margen de error. Quien ya tiene experiencia también lo valora como colonia de exhibición y como limpiador resistente para montajes bioactivos más secos.
Si quieres mantener puro un morph (Yellow o Chocolate), críalo por separado: mezclar las líneas da descendencia mezclada.


