Cochinilla Enana Blanca
Nominal- Grupo
- Isópodos
- Disponibilidad
- Agotado
- Formato
- Paquete de 40 ejemplares
Ficha de cuidados
Descripción general
No existen los machos de cochinilla enana blanca. Todos los animales del cultivo son hembras, todas producen crías sin haberse cruzado nunca, y la consecuencia práctica es que no puedes equivocarte con la proporción de sexos, no puedes comprar un grupo del sexo equivocado y no puedes fallar en reproducirlas por otro motivo que el descuido. Es lo más cercano a un cultivo que se maneja solo.
Trichorhina tomentosa se vende como cochinilla enana blanca o isópodo blanco tropical, y es el caballito de batalla del mundo bioactivo más que un animal de exhibición. Viene de las zonas tropicales de Centro y Sudamérica, es diminuta, de 2 a 5 mm, prácticamente ciega, y pasa casi todo el tiempo dentro del sustrato, donde apenas la vas a ver. Lo que le falta de presencia le sobra de utilidad: casi todo montaje bioactivo serio tiene una colonia trabajando por debajo, y casi todo criador de ranas dardo las usa como alimento.
Es blanca a blanco hueso, con una fina textura afelpada en la superficie, que es justo de donde viene el nombre: tomentosa significa «afelpada».
Vale la pena aclarar una confusión persistente: las enanas blancas son blancas, no azules. El isópodo Powder Blue es otra especie completamente distinta, Porcellionides pruinosus, y los confunden todo el tiempo. Si los tuyos se ven azul grisáceo, tienes Powder Blues.
Hábitat y comportamiento
Cálido, húmedo y sin que los molestes. Quieren condiciones tropicales y un sustrato constantemente húmedo que nunca se seque: secarse es lo único que mata un cultivo de forma confiable. La ventilación igual importa: húmedo, no encharcado, con suficiente aire para que el moho no se desborde.
Necesitan muy poco espacio: un bote chico con unos agujeros cubiertos de malla hace el trabajo, y la malla tiene que ser fina, porque con 2 mm estos animales encuentran cualquier rendija.
Abajo, base nutritiva de tierra fermentada, madera blanca podrida y tierra orgánica, cubierta de hojarasca, porque se comen el sustrato conforme se descompone. Evita la fibra de coco y la turba como base: la primera no alimenta nada y la segunda es demasiado ácida.
Un poco de hueso de sepia ayuda con las mudas, aunque al ser una especie chica y de armadura ligera necesita mucho menos calcio que los Porcellio y Cubaris grandes.
Alimentación
La hojarasca y la madera dura en descomposición hacen casi todo, y además pastan el moho superficial inofensivo que sale sobre la materia orgánica húmeda, que es buena parte de por qué limpian tan bien.
Una pizca de hojuela de pescado o un pedacito de verdura de vez en cuando mantiene alimentada a una colonia en crecimiento; retíralo en un día o dos. Eso es todo.
Notas de esta especie
Reproducción sin esfuerzo, por diseño. La partenogénesis significa que cada individuo es una hembra reproductora que se clona a sí misma, así que los números suben en picada con nada más que calor, humedad y comida. No hay parejas que armar, ni proporción que equilibrar, ni esperar a que la colonia se sexe. Un cultivo sano se le sale del bote, que es exactamente lo que quieres de algo de lo que piensas cosechar.
Le sirve sobre todo a tres personas: quien cría ranas dardo, geckos plañideros o anfibios chicos y quiere un alimento vivo que se renueva solo y del tamaño correcto para las crías; quien arma bioactivos y necesita un equipo de limpieza micro para un terrario chico o muy plantado, donde un isópodo más grande sería torpe, y que además saca lo mejor de ellas corriéndolas junto a colémbolos; y quien empieza de cero y quiere un primer cultivo genuinamente difícil de matar.
Al único que va a decepcionar es a quien quiera algo que ver: casi nunca los verás. Si quieres limpieza visible, un Dairy Cow hace el mismo trabajo a plena luz.


